lunes, agosto 28, 2006

Poema de Carlos Blasco;(izquierda, junto a Dante Sepùlveda, Raùl Mansilla y Aldo Novelli, en las "Conversaciones de otoño 2006")


Datos de autor: nace en Plaza Huincul en 1976. Es poeta y abogado frustrado.
Pertenece al grupo "Celeriedades" de Neuquén.
Està muy ocupado últimamente.

esa casa
a S.L.

Las veredas el barro tu sillón nosotros
la noche un universo girando con nosotros el eje
a punto de partirse
una bola de fuego cruzando el cielo
justo en el momento
y un estruendo
esa fue la señal

¿cuánto pasó?
¿que día es ahora?
ya no puedo
levantarme temprano me parece
imposible desarmar el sueño es una mole
enorme y blanda y muerta cuánto tiempo
pasó que comulgamos
las soledad siempre en tu casa y en tu casa
un día
fuiste a cambiar
la yerba y no volviste
nunca
a esta altura ya no sé pero creo
que te perdí en la cocina

tu casa
la zona del desastre
tu casa el único lugar posible a esa hora
tu casa con el fantasma de tu abuela haciendo ruidos
tu casa refugio nuclear jardín de la república caverna de platón
tu casa el miedo a mí mismo
tu casa
el paraíso perdido

¿Estará vivo tu perro todavía?
¿se habrá ido al cielo?
tu perro escarbaba las plantas cagaba en cualquier lado
traía basura se portaba mal
pero le ladraba
a los testigos de Jehová
a los mormones
le dabas de comer y lo retabas
ahora que lo pienso creo que nunca
te vi acariciarlo

¿estará vivo tu perro todavía?


querías un cambio
se te notaba
te cortaste el pelo te hiciste anteojos nuevos
moviste los muebles de lugar excepto uno
que se tuvo que correr solo

tu casa quedó más espaciosa
ahora tiene mejor luz ambientes más claros
un refuerzo de color en las líneas modernas
y una buena administración de los espacios negativos
querías un cambio
era necesaria cierta desinfección del lugar
colores pasteles un cuadro ahí en el medio
más plantas
vos te reías de la esposa del doctor
pero la decoración de interiores lo puede todo

en invierno tu habitación era fría
la entibiábamos juntos
generábamos calor propio y sobraba
para toda la cuadra incluso para el loco
de enfrente que le pegaba a la mujer
siempre quise tener un lugar para los dos
pero a mi todas las cosas
me llegan tarde
después tuve
este lugar un loft
con ventanales con libros velas somier vinos
música sahumerios
de pachuli de sándalo
fasito siempre
y todo
para qué

en el patio de adelante había plantas
tenías menta flores un damasco

juguetes tirados

debí darme cuenta de los juguetes tirados
su profundo significado
no estábamos solos
debí darme cuenta
pudimos ser
una familia
los Ingalls los Benvenutto los Simpson
La Sagrada Familia
o no
cómo iba a saber yo
de viaje adentro mío entrampado
intoxicado con sangre propia
fascinado por el vuelo de prueba
experimental abstracto sordo
hueco
ciego de poder
verte
pero a mí todas las cosas
me llegan tarde
como este poema

Fucault decía que el espacio educa al cuerpo
Fucault nunca durmió en tu casa al lado tuyo
(creo)
donde tu cuerpo disciplinaba al espacio
tu cuerpo hacía que el espacio saltara
por un aro de fuego
que hiciera equilibrio por el arco de tu espalada
tu cuerpo hacía del espacio
el más sumiso de los perfumes

una noche
no muy tarde golpee
las manos en tu casa estaba borracho
saliste a la puerta y me dijiste que
qué quería
que me vaya
que no me ibas a abrir
me fui
solo (¿me fui?)
pensando si todavía
tendrías mis poemas o algo mío algún
bastión de mi presencia oculto todavía en un cajón alguna
carpeta vieja un libro
o si habrías quemado todo
en el fondo del patio en la parrilla aquella
donde nunca hice
ese asado
que siempre esperaste de mi

ayer pasé por tu casa...

me tiraste con el auto estacionado
del tipo ese que anda
con vos ahora
no me dolió
pero no paso más

tu familia siempre me trató bien
eran buena gente
laburadores
tu familia me invitó
a pasar vacaciones en la chacra
de tu abuela
la pasé bien estaba
con vos
hicimos el amor junto al río
mucho calor
vos te reías
por eso
siempre
saludame a tu abuela

la hora del mate fue lo más
parecido a un hogar que tuvimos
estábamos los tres
bien o mal estábamos un rato y yo sé
que entonces soñabas con una
cocina más grande con un lugar más grande
para todos
siempre tenías algo rico
no sé de dónde
sacabas pero siempre tenías
algo rico
la hora del mate
fue lo más parecido

pueblo chico...
pueblo de mierda
aquél que anda diciendo
aquella que está relimada y habla boludeces
el otro que qué carajo se piensa
y mirala a aquella otra...
ma´ sí yo me encierro
a ver cuanto aguanto
jugando al ajedrez
con la culpa

huy...
me comieron la reina

Tu casa estaba en un barrio tranquilo
yo me iba siempre antes del amanecer
cuando estabas dormida
de tu boca salía una música pequeña
de tu boca salieron muchas cosas
luces
olor a caramelo burbujas
tornasoladas
confeti
de colores en 3-D mi nombre
pero un tarde
de abajo de tu lengua
salieron increíbles
verdaderos
demonios atrasados a clavarme
mil dientes azules en el cuello
y mordieron
hasta que nada se movió

cómo extraño que estés loca por mí

ahora que estás
cuerda por alguien más en tu casa esa casa
o en otra
no sé capaz
que te mudas
a un barrio con más césped
con timbres musicales qué sé yo
pero un día
de estos me levanto
me pongo las botas
y frente a esa puerta muralla china mía
te lo juro
soplaré
y soplaré.




de “La luz de los insectos”

1 comentario:

Pancho dijo...

La verdad me fascinó este poema. Está buenísimo. Lo imprimí y lo pegué en la pared de la pieza donde tengo toda la pared empapelada de poemas. Fantástico. Acaso conoce el dueño del blog al autor personalmente? me podrías contactar con él? Agradecería. Mi mail es pancho1862@gmail.com.

Muchos saludos.